SUPERMAN: Animación sin límites

Superman: Sin límites (Superman: Unbound, en Estados Unidos) es otra película de animación, nacida de la unión entre la Warner Bros y DC Comics, que ha aterrizado en nuestro país y como no podía ser de otro modo, para la realización del guión se han basado en un cómic del Hombre de Acero (al igual que lleva ocurriendo desde hace mucho tiempo... Y si no recordemos la última película de Batman de dibujos animados, dividida en dos partes y basada en el cómic de El regreso del Caballero Oscuro... O la anterior, basada en Batman: Año Uno, etc…).

En el caso que nos ocupa, el cómic seleccionado ha sido Superman: Brainiac, una historia guionizada por Geoff Johns y dibujada por el siempre espectacular Gary Frank, que abarca los números americanos de Action Comics desde el 866 hasta el 870 (y que en España publicaría Planeta DeAgostini entre los números 26 y 28 del segundo volumen y que posteriormente recopilaría en el tercer tomo de Superman, de Geoff Johns).


Como ya he dicho anteriormente, la película está basada en el cómic y como en esto de las adaptaciones cinematográficas el asunto no consiste en un vulgar “corta-pega”, en el guión del film se han simplificado bastantes partes del argumento original del cómic y se han eliminado otras que no iban a aportar un carácter autoconclusivo a la película (del mismo modo que se han añadido algunas secuencias que no aparecen en el cómic original, pero que ayudan a entender la trama)… Todo por realizar un film que pueda ser entendido tanto por alguien que nunca ha visto (o leido) nada de Superman, como por aquel que es un experto en la materia.

El resultado final ha salido tal y como se podría esperar de una película como esta (que pretende llegar a todo el mundo y que ¡ojo!, no me parece malo): Flojo.

Flojo porque aunque llega a su destino con relativa sencillez, lo hace de una manera “pobre” y poco profunda para los entendidos, pero con algunos aspectos y conocimientos que podrían descolocar a un recién llegado.

De este modo, el guión para el cómic que Geoff Johns escribió y que resultaba definitorio para los personajes de Brainiac y de Superman y que terminaba con la llegada a la Tierra de miles de Kryptonianos (lo cual tendría especial repercusión en la siguiente saga del Hombre de Acero: Nuevo Krypton), se transforma en esta película en algo mucho más light, saltándose e ignorando además este final de la llegada de los habitantes del planeta Krypton a la Tierra.

Vuelvo a repetir que este aspecto no es que sea malo, pero la película termina por parecer “floja”, como si James Tucker (el director del film) no hubiese querido entrar demasiado en materia para no exceder el metraje típico de estas películas, que casi nunca supera los ochenta minutos (en este caso, son sólo setenta y cinco minutos) y así tampoco pasarse del presupuesto impuesto por la productora.

A grandes rasgos, el argumento de esta película es el siguiente: Un día normal y cualquiera en la ciudad de Metrópolis, con una secuencia inicial de acción en la que nos presentan a Lois Lane (con un aspecto muy parecido al de Teri Hatcher, en la serie de televisión), a una muy estilizada Supergirl y a la estrella de la función: Superman (al que parece que han querido dar un cierto parecido a Christopher Reeve, al igual que hizo Gary Frank en el cómic).



Tras esa secuencia (y conocer posteriormente a algún secundario que aporta su grano cómico a la trama), se divisa en el cielo una sonda espacial que se va a estrellar contra la ciudad, pero Superman lo impide.

Esa sonda en particular, resulta ser un robot enviado por Brainiac, un ser mezcla de carne y de circuitos (para mejorarse a sí mismo) que poco a poco ha ido perdiendo su “humanidad” hasta convertirse en una máquina sin sentimientos que sólo se dedica, en su nave con forma de cráneo, a recopilar datos y muestras de los planetas que visita, para después destruirlos y así poder conservar la esencia y el conocimiento de dicho planeta en una especie de recipiente (que siempre alberga una ciudad completa y miniaturizada en su interior, con todos sus habitantes incluidos)…

Todo esto por convertirse en el ser del universo que más conocimientos alberga (eso justifica el hecho de que destruya los planetas, así estos nunca evolucionarían, ni generarían nuevos conocimientos para ser aprendidos y que dejarían obsoletas las bases de datos planetarias de Brainiac).


Al ver al robot-sonda hecho añicos, Supergirl le dice a su primo (que es Superman, claro) que la máquina pertenece a Brainiac, informándole también de que ese engendro robó la ciudad de Kandor, en Krypton y que por miedo a que volviera a actuar en el planeta, provocando más destrucción, sus padres la enviaron a la Tierra.



Tras conocer esta amenaza por manos de su prima, Superman viaja al espacio en busca de Brainiac. Lo encuentra, se enfrenta a él y tras el combate le roba la ciudad embotellada de Kandor para llevársela consigo y así poner a salvo a sus compatriotas de las garras de ese depravado.

Brainiac, enfadado, decide desviarse de su ruta, recuperar Kandor, visitar la Tierra, hacerse con una ciudad de allí y embotellarla, aniquilar el planeta y por último, destruir al Hombre de Acero.

Y el resto me lo callo para que descubráis vosotros mismos como continúa esta historia...

Para finalizar (y como ya he dicho), el guión resulta un poco flojo, pero aún así resulta muy entretenido. El argumento no está especialmente elaborado y no se presenta ninguna trama compleja en la historia, pero consigue enganchar lo suficiente como para querer terminar de verla (quizá por el uso de los elementos clásicos de cualquier film, en el que los héroes son capaces de darlo todo con tal de salvar a sus seres queridos).

Además la animación resulta muy buena y los diseños de personajes son simplemente impresionantes, demostrando que la Warner Bros ya le tiene cogido el “punto” a eso de adaptar historias de las viñetas a la pantalla grande, en forma de dibujos animados.

La película la podréis encontrar a la venta en DVD y BluRay a un precio medianamente asequible (el BluRay me costó catorce euros, al que aplicaron después un treinta por ciento de descuento, por eso de las rebajas de verano), con extras suficientes y muy interesantes (incluyen cuatro episodios de la serie de animación de los años 90 de Superman, que para los que no han visto nada de aquella época, es un plus añadido) que aportan bastantes datos, sobre todo a los aficionados al cómic.

La película también se puede descargar desde plataformas digitales como iTunes o Nubeox y, por supuesto, se puede bajar desde Internet sin pagar un duro.


Aquí os dejo el trailer de la película (en perfecto inglés, lo siento) para que os hagáis una idea del aspecto que tiene el film.


Un saludete.

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